Las Catedrales

 

El conjunto formado por las Catedrales de Plasencia, constituye, sin duda alguna, el monumento artístico más importante de la ciudad y uno de los ejemplos más representativos del arte reigioso de Extremadura.

 

 

Catedral Vieja

Las obras de construcción de la Catedral Vieja o de Santa María se iniciarion en el siglo XIII, siguiendo el modelo de iglesia románica castellana, si bien aparecen en ella soluciones próximas al protogótico. La mayor parte del edificio se construyó en el siglo XIV; culminándose la obra en el siglo XV.

Actualmente la única portada que podemos contemplar desde el exterior es la occidental, románica de gran sencillez, decorada sobriamente con arquivolas, columnillas, puntas de diamantes y decoración vegetal y humana. Su entorno constituye una de las zonas más antiguas del edificio.

El espacio interior está dividido en tres naves, la central más elevada que las laterales. El avance de la catedral nuevo determinó el sacrificio de la vieja, y por ello de la construcción original han desaparecido la cabecera, el crucero y diversos tramos de naves, conservándose hoy únicamente cuatro tramos.

 

 

Plano Catedral Vieja

 

 

 

Catedral Nueva

Las razones que fundamentaron la creación de una nueva catedral vinieron motivadas por causas demográficas y estéticas: El aumento de población durante los siglos XV y XVI de la ciudad de Plasencia y su Tierra que obligaba la construcción de un nuevo espacio eclesiástico que pudiera acoger a los fieles. Los nuevos valores estéticos de finales del siglo XV, suponía que una catedral protogótica resultase "de mucha estrechura" y se discutiese con frecuencia la necesidad de "ampliarla, extenderla y ensancharla".

Los primeros planos saldrían de las manos del arquitecto real, Enrique Egas, que diseña una cateral gotico tardía de planta salón, es decir, con crucero que formara parte con el resto y no sobresaliera de los muros perimetrales, con tras naves más otras dos de capillas hornacinas y cabecera ochavada.

La elección del sitio y la permanencia de la catedral vieja no acarreó problema alguno al diseñarse una cabecera más amplia y relativamente alejada de la antigua, por lo que la primitiva permanecía indemne, y permitía la no interrupción del culto eclesiástico durante este periodo de las obras. A partir de 1513 están compartiendo la dirección de las obras los arquitectos Juan de Álava y Francisco de Colonia (1513/1520).

 

 

 

Plano Catedral Nueva

Planos: Araujo, Nadal y Marteles